Conceptos clave de la robótica autónoma
Esta sección recoge los fundamentos esenciales para entender cómo funcionan los robots autónomos, qué tecnologías utilizan, cómo navegan, cómo perciben el entorno y cómo toman decisiones.
Tipos de robots autónomos
Los robots autónomos se clasifican según su entorno de operación, nivel de autonomía y función. Aquí se presentan los tipos más comunes.
AMR (Autonomous Mobile Robots)
Robots móviles capaces de navegar de forma autónoma en entornos dinámicos usando sensores y mapas.
AGV (Automated Guided Vehicles)
Vehículos guiados por rutas fijas (líneas, imanes, balizas). Menos flexibles que los AMR.
Robots de reparto
Robots diseñados para transportar mercancías en campus, polígonos o entornos urbanos.
Sensores y percepción
La percepción es la base de la autonomía. Los robots utilizan múltiples sensores para entender su entorno.
LiDAR
Sensor láser que genera mapas 2D/3D del entorno con alta precisión.
Cámaras RGB / Depth
Permiten detección de objetos, reconocimiento visual y estimación de profundidad.
Ultrasonidos y ToF
Sensores de proximidad para evitar colisiones y medir distancias cortas.
Navegación y SLAM
La navegación autónoma combina localización, mapeo y planificación de rutas.
SLAM (Simultaneous Localization and Mapping)
Técnica que permite a un robot construir un mapa del entorno mientras se localiza dentro de él.
- • SLAM 2D (LiDAR)
- • SLAM 3D (LiDAR + cámaras)
- • Visual SLAM (solo cámaras)
- • SLAM híbrido (sensores combinados)
Niveles de autonomía
Los robots autónomos pueden operar con distintos grados de autonomía según su capacidad de decisión.
Autonomía básica
Navegación simple, rutas predefinidas, poca adaptación al entorno.
Autonomía avanzada
Capacidad de evitar obstáculos, recalcular rutas y adaptarse a cambios.
Autonomía plena
Toma de decisiones complejas, interacción con personas y operación en entornos abiertos.